En la producción de aceites vegetales, especialmente en fábricas medianas que exportan a mercados internacionales como América Latina, Europa o el Oriente Medio, una operación estable del sistema de pretratamiento es clave para garantizar eficiencia y calidad del producto final. Según estudios recientes, hasta un 40% de las paradas no planificadas en líneas de extracción se deben a problemas de bloqueo de materiales o sobrecalentamiento en la etapa previa al prensado.
La mayoría de los casos se originan en procesos mal optimizados durante la limpieza, trituración y tostado (蒸炒) de semillas como girasol o sésamo. Por ejemplo, si la granulometría del material no está controlada entre 1.5 mm y 3 mm, puede causar acumulación en la tolva o en el transportador. En el caso del sésamo, su alta viscosidad cuando se calienta a más de 85°C aumenta el riesgo de adherencia al interior del horno, generando puntos calientes que afectan el rendimiento del tornillo.
Datos reales: Una planta en Argentina reportó una reducción del 27% en tiempo de operación por bloqueo de materiales después de ajustar el tamaño de partícula de sus semillas de girasol desde 4 mm a 2 mm. En otro caso, una fábrica en México logró disminuir el consumo energético en un 18% tras implementar un sistema de control automático de temperatura en la fase de tostado.
“El pretratamiento no es solo una etapa técnica; es la base de todo el proceso de extracción. Un buen diseño reduce errores, mejora la vida útil del equipo y aumenta la confiabilidad del producto.” — Ingeniero Industrial, Proyectos Internacionales
Para evitar interrupciones en la línea de producción, recomendamos tres pasos inmediatos:
Además, la creación de un sistema de retroalimentación con datos históricos permite identificar patrones recurrentes. Por ejemplo, si el bloqueo ocurre siempre entre las 10 AM y 12 PM, puede haber una correlación con la humedad ambiental o la variación en la calidad de la materia prima recibida esa mañana.
Implemente un registro digital de variables clave (temperatura, humedad, tiempo de procesamiento) durante al menos 3 semanas. Luego, analice los picos de fallo y ajuste los parámetros de entrada. Este método ha permitido a más del 70% de nuestros clientes reducir incidencias en un 30-50% en menos de un mes.
No se trata solo de reparar el problema, sino de construir una cultura de mejora continua. Las empresas exitosas no esperan a que ocurra una falla; anticipan los riesgos basados en datos reales de operación.