En la industria de la producción de aceites vegetales, la selección del método de prensado —ya sea en caliente o en frío— tiene un impacto directo en la calidad del producto final, la eficiencia energética y la rentabilidad operativa. Esta guía técnica analiza cómo las propiedades físicas de los materias primas como soja, colza y algodón determinan la mejor configuración de parámetros (presión, temperatura y tiempo) en prensas hidráulicas grandes.
Los datos de laboratorio muestran que la humedad inicial varía entre 7% y 12% según el tipo de semilla. Por ejemplo, la soja típicamente contiene 9–10% de agua, mientras que la colza puede tener hasta 12%. Esto influye directamente en la presión necesaria para liberar el aceite: una humedad alta requiere más fuerza mecánica pero reduce el riesgo de daño al material. En contraste, la grasa contenida oscila entre 18% (algodón) y 20% (soja), lo cual también modula la eficiencia de extracción. La granulometría —la medida del tamaño de partícula— es otro factor crítico: una molienda fina mejora la transferencia térmica y acelera el flujo de aceite, aunque aumenta el consumo energético si no se controla bien.
| Material | Contenido de grasa (%) | Humedad inicial (%) | Temperatura recomendada (°C) |
|---|---|---|---|
| Soja | 19–20% | 9–10% | 60–70°C |
| Colza | 35–40% | 11–12% | 55–65°C |
| Algodón | 18–22% | 8–9% | 65–75°C |
El prensado en caliente (entre 60–75°C) ofrece una mayor eficiencia de extracción —con tasas de rendimiento promedio del 90–95%— debido a la reducción de la viscosidad del aceite. Sin embargo, puede comprometer la calidad nutricional si se excede la temperatura ideal. Por otro lado, el prensado en frío (menos de 45°C) conserva mejor los antioxidantes naturales y ácidos grasos esenciales, ideal para aceites gourmet o orgánicos. Un estudio realizado en una planta de aceite de colza en Andalucía mostró que cambiar de prensado en caliente a frío incrementó el valor comercial del producto en un 22%, aunque disminuyó ligeramente la producción diaria (de 12 toneladas a 10.5).
Un problema frecuente es la formación de coágulos o tapones en el sistema de alimentación cuando la humedad está fuera del rango óptimo. Una solución efectiva es ajustar el tiempo de secado previo a la prensa: por cada 1% de humedad adicional, se recomienda aumentar el tiempo de secado en 5 minutos. Otra práctica común es usar sensores de temperatura en línea para monitorear la entrada de material y evitar sobrecalentamiento, especialmente en semillas como el algodón, que tienen alto contenido de fibra y pueden generar puntos calientes.
¿Listo para optimizar su línea de producción de aceites vegetales?
Descubra cómo nuestras prensas hidráulicas industriales pueden adaptarse a sus materias primas específicas, maximizando la eficiencia y la calidad del producto final.
Solicite una consulta técnica personalizada aquí